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Ajustes de privacidad

En Configuración → Privacidad decides quién puede ver tu perfil, quién puede comentar y corregir tus textos y quién puede escribirte, y con qué opciones salen marcadas tus correcciones al entregarlas. Cada cambio se guarda al momento y se aplica en el servidor: no es que se oculte un botón, es que la plataforma no deja hacerlo.

Las tres admiten los mismos valores: Todo el mundo, Solo mis seguidores y Nadie. Una cuenta nueva de adulto empieza con Todo el mundo en las tres.

Opción Con «Nadie»
Quién puede ver mi perfil Tu cuenta se vuelve invisible: no aparece en búsquedas ni se abre tu perfil
Quién puede comentar y corregir mis textos Nadie puede corregir ninguna obra tuya
Quién puede enviarme mensajes Nadie puede empezar una conversación contigo

Con Nadie, quien intente abrir tu perfil lo encuentra como si no existiera, y dejas de salir al buscar personas. Tú sigues viendo el tuyo con normalidad: restringirlo no te esconde de ti.

Este ajuste es un techo para todas tus obras. Cada obra tiene además su propia forma de acceso para lectores beta, y se aplica siempre la más restrictiva de las dos: una obra puede ser más cerrada que tu perfil, nunca más abierta. Así no hay forma de dejar abierta sin querer una obra que habías cerrado desde arriba.

Endurecer el ajuste no reescribe la configuración de cada obra: si después lo relajas, cada una vuelve a funcionar como la tenías. Con Nadie no se puede corregir ninguna obra tuya, tampoco quien ya tenía acceso concedido. Lo que ya estaba en marcha, sí termina (ver más abajo).

Sobre cómo se elige quién corrige cada obra, mira Quién puede ser lector beta.

Decide quién puede empezar una conversación contigo. No cierra las que ya tienes: quien ya te escribió puede seguir, para que un hilo a medias no se quede sin respuesta por un ajuste tocado después. Si quieres cortar a una persona concreta, bloquéala: el bloqueo corta también las conversaciones abiertas. Más en Mensajes.

Las cuentas de menores tienen aquí reglas propias; están en Cuentas de menores.

Seguir a alguien no necesita su permiso, así que «Solo mis seguidores» significa cualquiera que pulse Seguir en tu perfil. Si lo que quieres es cerrar de verdad, usa Nadie.

Además se aplica con un pequeño retraso: quien empieza a seguirte tarda un poco en entrar en ese grupo. Y seguirte nunca abre lo que has cerrado: con Nadie, da igual quién te siga.

Debajo hay dos interruptores que no autorizan nada a nadie: fijan con qué opción sale marcada cada corrección cuando la entregas. Al entregar puedes cambiarla para esa corrección.

Interruptor Viene Qué decide
Entregar mis correcciones en anónimo Apagado Si el autor sabe quién le ha corregido
Permitir que citen extractos de mis correcciones Encendido Si el autor puede publicar trozos literales de lo que escribes

En anónimo, el autor puede contestarte, valorarte y darte propina igual. Ten en cuenta que si eres su único lector beta, lo adivinará. Y un extracto siempre te cita y nunca se puede editar: lo explicamos en Extractos.

Cambiar cualquiera de estos ajustes afecta a lo que pase a partir de ese momento:

  • no borra nada ya publicado: ni comentarios, ni mensajes recibidos;
  • no retira accesos de lector beta concedidos;
  • no interrumpe las correcciones en marcha: quien ya había empezado puede entregar y cobrar.

Y ningún ajuste vence a un bloqueo: si has bloqueado a alguien, no recupera el acceso por mucho que abras tus ajustes.

Si algo no funciona, cuéntanoslo en el formulario de incidencias.

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