Ir al contenido

El cuestionario

Una corrección no es un comentario suelto: es la respuesta a tu cuestionario sobre un capítulo. Lo que recibes depende de lo que preguntes, y lo que preguntas fija cuánto te cuesta cada corrección. Se prepara en la pestaña «Cuestionario» de tu obra.

Toda obra nueva trae ya un cuestionario de tres preguntas de texto libre, obligatorias, con un mínimo de 10 palabras cada una:

  1. ¿Qué te parece cómo está escrito: el estilo, el vocabulario y la fluidez de las frases?
  2. ¿Qué te parece la historia: lo que ocurre, cómo avanza y si te ha mantenido con ganas de seguir?
  3. Si pudieras cambiar algo del texto, ¿qué sería y por qué?

Es el cuestionario más barato que sigue pidiendo algo concreto. Puedes dejarlo así, retocarlo o cambiarlo entero.

Campo Para qué
Cómo se responde El tipo de pregunta (ver abajo)
Enunciado La pregunta en sí. Escríbela para tu obra: nombra al personaje, la escena…
Texto de ayuda Opcional. Quien corrige lo ve como ejemplo dentro del campo
Mínimo de palabras Obligatorio en las de texto: es lo que fija el precio
Máximo de palabras Opcional
Se pregunta «En todos los capítulos» o «Solo en el último capítulo»
Respuesta obligatoria Si no lo es, quien corrige puede dejarla en blanco

Las flechas de cada pregunta la suben o la bajan, y la papelera la quita.

  • Texto libre: se responde escribiendo.
  • Escala del 1 al 10.
  • Elección de una opción y Elección de varias opciones: tú escribes las opciones, de 2 a 15, y ninguna puede quedar vacía.
  • Sí o no.

Las preguntas cerradas son útiles para datos rápidos —«¿seguirías leyendo?», «¿del 1 al 10, cómo funciona el ritmo?»— sin obligar a nadie a redactar. Pero no se escribe nada en ellas, así que no llevan mínimo de palabras ni pasan por el control de calidad de las correcciones.

Por eso hay una regla: el cuestionario necesita al menos una pregunta de texto libre que se haga en todos los capítulos. Sin ella, corregir se convertiría en rellenar casillas, y nadie podría comprobar si hubo un esfuerzo real por ayudarte.

El alcance: todos los capítulos o solo el último

Sección titulada «El alcance: todos los capítulos o solo el último»

El cuestionario se responde en cada capítulo. Una pregunta como «¿qué te ha parecido el final?» no tiene respuesta en el capítulo 1, y pagarías por ella igualmente. Márcala «Solo en el último capítulo» y solo se hará allí, y solo allí se cobrará.

Al menos una pregunta tiene que hacerse en todos los capítulos. En un texto corto no hay nada que elegir: todas las preguntas se hacen en su único texto.

  • Entre 1 y 20 preguntas.
  • Como mucho 2.000 palabras exigidas sumando los mínimos de todas. A partir de ahí el precio ya está en su máximo, así que pedir más solo cargaría a quien corrige.
  • El máximo de palabras de una pregunta no puede ser menor que su mínimo.

Debajo de las preguntas ves en todo momento cuántas llevas y cuántas palabras exiges.

Si no sabes qué preguntar, pulsa «Usar una plantilla». Hay paquetes de preguntas por tema —«Personajes», «Ritmo y enganche», «Diálogos», «Final y resolución»…— y por género —«Romance», «Terror», «Novela histórica», «No ficción»…—, además del «Cuestionario esencial» y la «Lectura beta general». Puedes elegir varias a la vez y pulsar «Añadir al cuestionario».

Las plantillas te dan el enunciado; el alcance y los mínimos los decides tú, y son lo que marca el precio. Revísalos después de añadirlas.

«Vaciar el cuestionario» borra las preguntas de la pantalla para empezar de cero. Lo que tenías guardado sigue en vigor hasta que guardes el nuevo.

Mientras editas, la tarjeta «Precio estimado» calcula cuánto pagas por corrección en cada capítulo: sus palabras, las palabras exigidas y el precio en créditos. Cada capítulo tiene el suyo, porque depende de su longitud, y el último puede costar más si responde preguntas exclusivas.

Es una estimación: no se guarda nada hasta que pulses «Guardar cuestionario». La fórmula completa está en el precio de una corrección.

Cada vez que guardas se crea una versión nueva del cuestionario. Puedes cambiarlo en cualquier momento, también con la obra en corrección, y no hace falta tener saldo: configurar no gasta nada.

Lo que cambies solo afecta a las correcciones que empiecen después. Quien ya estaba corrigiendo sigue respondiendo las preguntas con las que empezó y cobra el precio que se le anunció, y cada corrección entregada recuerda a qué versión respondía.

Si tienes la obra abierta en dos pestañas y guardas en las dos, la segunda verá el aviso «Alguien guardó antes que tú»: se carga la versión que quedó guardada y tienes que volver a hacer tus cambios.

Para ver qué recibes a cambio, mira recibir correcciones.

Última actualización: